Es repugnante lo que hoy en día ofrece la radio Panamericana como oferta radiofónica a los auditores de todo el país, ya que casi toda su programación cotidiana está orientada a hacer una vulgar y descarada oposición frontal y a ultranza al actual régimen que preside el indio Evo Morales Ayma.
Resulta ciertamente lamentable la actitud antiética y parcial con la cual se desempeñan todos sus locutores, comenzando desde su propietario, Miguel Antonio Dueri Antonmaria, ya que este individuo es un vil crápula que no pasa de ser solo una parte más de la pestilente escoria que ha quedado como residuo del neoliberalismo. Miguel Dueri ha sido y es parte de esta maldita mafia oligarca que encaramado en los gobiernos neoliberales (ADN, MIR, MNR, NFR, UCS, etc.) han desfalcado y chauchitado las empresas públicas y los recursos naturales de este país.
En los 90’s Miguel Dueri fue premiado con el cargo de embajador de nuestro país ante el emirato árabe de Kuwait (durante el gobierno del acuerdo MIR-ADN, Jaime Paz Zamora y Hugo Banzer Suárez), gracias a que mediante su potente radio Panamericana (a nivel nacional) había apoyado frenéticamente en la campaña electoral a las candidaturas de los partidos en cuestión, para encumbrarlos en el poder.
Posteriormente su radio Panamericana también ha servido para auspiciar el neoliberalismo (venta, privatización y capitalización) a ultranza, con la enajenación de nuestra riqueza y nuestras empresas públicas a favor de las transnacionales.
Durante el último periodo de gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (junto a su lugarteniente Carlos Sánchez Berzain y su tropa de ladrones), también ha sido un férreo y denodado defensor de ese régimen hasta el último momento en que se gestaba su apresurada huida tras los fatídicos hechos luctuosos que se suscitaron con las matanzas al pueblo empobrecido en las sangrientas jornadas de octubre del 2003.
En la actualidad casi toda la oferta de radio Panamericana llevan consigo un afán insurgente y desestabilizador impuesto justamente por su propietario Miguel Dueri Antonmaria, para favorecer a sus compinches de mafia neoliberal logiera oligarca burgués del oriente y sus fraternos de la ultra derecha nacional.
Miguel Dueri para llevar adelante su afán mediático sectario, insurgente y conspirativo, se ha muñido de todo tipo de energúmenos que fungen de “comunicadores” y se desenvuelven astuta e interesadamente en el campo del periodismo y la comunicación, pero que en realidad ellos no pasan de ser solo unos viles chapuceros paniaguados y crápulas mediáticos.
Si analizamos detenidamente, la programación de esta radioemisora Panamericana, nos encontramos con que casi todo su contenido íntegramente está dedicado a hacer una flagrante y descarada manipulación de la información nacional y regional (Latinoamérica). Por ejemplo, en sus contactos con la cadena “Solar”, no es más que un burdo espacio para hacer una campaña frontal de desprestigio y férrea oposición contra los regímenes o ejes no alineados con el imperialismo estadounidense (Hugo Cháves, Fidel Castro, Rafael Correa, Fernando Lugo, Evo Morales, Daniel Ortega, etc.), por lo cual, mediante todos sus sectores de prensa, entrevistas, contactos, etc. se intenta socavar y satanizar a todos estos regímenes que no estén subordinados y comulguen con los intereses capitalistas del imperialismo yanqui.
Pero, ¿Quiénes son los que conforman esta cadena de emisoras “Solar”?, pues eso es claro y obvio, Son los mismos propietarios de medios radiales oligarcas de esta región, que se juntan entre sí en una cadena regional de Sudamérica para protegerse y precautelar sus categorías, sus intereses y privilegios, su férreo dominio del poder en sus respectivos países.
Respecto a sus espacios oligofrenéticos “Micrófono abierto”, “Onda Panamericana”, informativos, etc. son de verdad magros, absurdos y repugnantes recursos mediáticos en lo porfiado de su contenido. Un total y grosero insulto a la inteligencia de la gente, que en su afán de engrupir y acometer a diario a la población nacional con su ponzoñosa presunción de infundios canallescos y chatas mentiras, no para de atacar frontalmente a los personeros gubernamentales y al mismo proceso que lidera el presidente de la república, armando astutamente la pauta de sus programas para darle un enfoque y sentido enteramente de plano opositor político radical a ultranza, brindando cobertura mediática casi en forma exclusiva a cuanto adversario o detractor político tenga el actual régimen, y hasta haciendo una vergonzosa y descarada manipulación de la información y la realidad objetiva del país, con el fin de generar en la población una suerte de obnubilación mental.
Su sector de opinión “libre” denominado “Voz popular”, es otro magro y miserable sector “montado” por la radio Panamericana (junto a sus esbirros de la misma línea ideológica que manejan), para hacer una suerte de show radial sectario, donde TODA la gente del pueblo que “casualmente” se comunica con la radio Panamericana, lo hace casi en exclusiva para hacer patente su airada protesta, expresar su desacuerdo e irreverentemente despotricar con gruesos adjetivos, contra la administración actual del gobierno del indio Evo Morales y su proceso de cambio.
Para qué siquiera vamos a hablar de su otro programa de fin de semana denominado “Dialogo en Panamericana”, Si se trata de un grosero y miserable espacio para denigrar y descalificar al gobierno actual, haciendo uso y abuso de malignos y tendenciosos comentarios que no conducen a nada. Por cierto, de “dialogo” no tiene NADA, ya que este espacio se asemeja más a un apestoso y hediondo cuchitril, donde los presentadores de la radio Panamericana (junto a sus invitados de la misma línea ideológica de neoliberales de la derecha) puedan acometer y defenestrar a cuanto incauto personero del oficialismo acepte participar en dicho espacio. Sinceramente considero estúpido, herrado e irracional la participación de los miembros del oficialismo en este tipo de espacios oligofrénicos, ya que llevan consigo como único fin, confrontar a un solo personero oficialista, contra una furibunda jauría de perros hambrientos y rabiosos quienes son sus ocasionales adversarios y detractores políticos de la derecha (incluido las propias hienas de la radio Panamericana, Juan José Hidalgo, Raúl Velásquez, etc.). El contenido y pauta de dicho programa es una burda e inefable farsa mediática montada para generar antagonismo contra los personeros mismos del oficialismo que deciden asistir a ese programa para ser vilmente vapuleados. Pero también más que todo, este espacio radial es usado astutamente para descalificar a todo el proceso de cambio que los funcionarios del oficialismo y el gobierno nacional impulsan. Como ya dijimos este espacio es hábil y sagazmente maquinado por los estólidos locutores de la radio Panamericana, quienes solo están buscando constantemente hacer “pisar el palito” a sus interlocutores, para devaluar y socavar su gestión y hacerles una implacable oposición hostil a su desempeño, función y perfil político.
El programa “Confidencias” es otro bodrio de poca monta que se dice ser de “humor político”, pero que en la realidad de los hechos, no tiene NADA de humor, tan solo es un triste espacio más para mostrar a los oficialistas (incluido la figura del presidente, vicepresidente, ministros, etc.) como a unos pobres imbéciles, peleles, bobalicones, corruptos e ineficientes (si se fijan bien, astutamente no se hace lo propio con los que conforman la oposición de la derecha neoliberal radical).
Miguel Dueri en su corto espacio de fin de semana en el programa “Siempre en domingo” trata de aparecer como un pobre viejito “achachi” (vejestorio), totalmente inofensivo, que tiene una opinión desinteresada y funge como un “insigne patricio” e idóneo “apolítico”, pero que en la realidad de los hechos, este infeliz sátrapa, es un ser abominable y artero hipócrita, que siempre furtivamente está urdiendo planes siniestros contra el país, haciendo correr rumores adversos para sofocar la mente de la gente. Es un individuo que se la pasa haciendo patente su constante anuencia a todas las imposiciones de los jerarcas logieros burgueses del oriente y sus supremos del imperialismo yanqui. Es un ser indigno, experto en mancillar la actual gestión del gobierno nacional con sus malignos y antojadizos comentarios apócrifos y su maquiavélico accionar. Su único fin y el de su radio Panamericana es sembrar el caos, el miedo y el desaliento en la gente, para generar anarquía, descontento e incertidumbre en la población nacional.
Lo que se ofrece en Panamericana es una abrumadora e inefable tiranía comunicacional, ya que al igual que muchos de los otros mercenarios mediáticos de los demás medios oligarcas (radio, TV y prensa), NO son LEALES, es gente hipócrita cuya lealtad pertenece y sirve ciegamente a poderes extranjeros fuera de la nación en contra de su propio país.
En definitiva yo creo que esta radio Panamericana al igual que muchos de los otros medios de la oligarquía y las transnacionales (UNITEL, PAT, RED UNO, ATB, CADENA A, Gigavisión, Megavisión, Bolivisión, etc.), ciertamente nos subestiman a todos los televidentes y radioescuchas, ya que nos creen unos soberanos IDIOTAS, a los cuales fácilmente pueden ideologizar y amodorrar con su perverso y constante manoseo mediático y su tiranía comunicacional.
Resulta ciertamente lamentable la actitud antiética y parcial con la cual se desempeñan todos sus locutores, comenzando desde su propietario, Miguel Antonio Dueri Antonmaria, ya que este individuo es un vil crápula que no pasa de ser solo una parte más de la pestilente escoria que ha quedado como residuo del neoliberalismo. Miguel Dueri ha sido y es parte de esta maldita mafia oligarca que encaramado en los gobiernos neoliberales (ADN, MIR, MNR, NFR, UCS, etc.) han desfalcado y chauchitado las empresas públicas y los recursos naturales de este país.
En los 90’s Miguel Dueri fue premiado con el cargo de embajador de nuestro país ante el emirato árabe de Kuwait (durante el gobierno del acuerdo MIR-ADN, Jaime Paz Zamora y Hugo Banzer Suárez), gracias a que mediante su potente radio Panamericana (a nivel nacional) había apoyado frenéticamente en la campaña electoral a las candidaturas de los partidos en cuestión, para encumbrarlos en el poder.
Posteriormente su radio Panamericana también ha servido para auspiciar el neoliberalismo (venta, privatización y capitalización) a ultranza, con la enajenación de nuestra riqueza y nuestras empresas públicas a favor de las transnacionales.
Durante el último periodo de gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (junto a su lugarteniente Carlos Sánchez Berzain y su tropa de ladrones), también ha sido un férreo y denodado defensor de ese régimen hasta el último momento en que se gestaba su apresurada huida tras los fatídicos hechos luctuosos que se suscitaron con las matanzas al pueblo empobrecido en las sangrientas jornadas de octubre del 2003.
En la actualidad casi toda la oferta de radio Panamericana llevan consigo un afán insurgente y desestabilizador impuesto justamente por su propietario Miguel Dueri Antonmaria, para favorecer a sus compinches de mafia neoliberal logiera oligarca burgués del oriente y sus fraternos de la ultra derecha nacional.
Miguel Dueri para llevar adelante su afán mediático sectario, insurgente y conspirativo, se ha muñido de todo tipo de energúmenos que fungen de “comunicadores” y se desenvuelven astuta e interesadamente en el campo del periodismo y la comunicación, pero que en realidad ellos no pasan de ser solo unos viles chapuceros paniaguados y crápulas mediáticos.
Si analizamos detenidamente, la programación de esta radioemisora Panamericana, nos encontramos con que casi todo su contenido íntegramente está dedicado a hacer una flagrante y descarada manipulación de la información nacional y regional (Latinoamérica). Por ejemplo, en sus contactos con la cadena “Solar”, no es más que un burdo espacio para hacer una campaña frontal de desprestigio y férrea oposición contra los regímenes o ejes no alineados con el imperialismo estadounidense (Hugo Cháves, Fidel Castro, Rafael Correa, Fernando Lugo, Evo Morales, Daniel Ortega, etc.), por lo cual, mediante todos sus sectores de prensa, entrevistas, contactos, etc. se intenta socavar y satanizar a todos estos regímenes que no estén subordinados y comulguen con los intereses capitalistas del imperialismo yanqui.
Pero, ¿Quiénes son los que conforman esta cadena de emisoras “Solar”?, pues eso es claro y obvio, Son los mismos propietarios de medios radiales oligarcas de esta región, que se juntan entre sí en una cadena regional de Sudamérica para protegerse y precautelar sus categorías, sus intereses y privilegios, su férreo dominio del poder en sus respectivos países.
Respecto a sus espacios oligofrenéticos “Micrófono abierto”, “Onda Panamericana”, informativos, etc. son de verdad magros, absurdos y repugnantes recursos mediáticos en lo porfiado de su contenido. Un total y grosero insulto a la inteligencia de la gente, que en su afán de engrupir y acometer a diario a la población nacional con su ponzoñosa presunción de infundios canallescos y chatas mentiras, no para de atacar frontalmente a los personeros gubernamentales y al mismo proceso que lidera el presidente de la república, armando astutamente la pauta de sus programas para darle un enfoque y sentido enteramente de plano opositor político radical a ultranza, brindando cobertura mediática casi en forma exclusiva a cuanto adversario o detractor político tenga el actual régimen, y hasta haciendo una vergonzosa y descarada manipulación de la información y la realidad objetiva del país, con el fin de generar en la población una suerte de obnubilación mental.
Su sector de opinión “libre” denominado “Voz popular”, es otro magro y miserable sector “montado” por la radio Panamericana (junto a sus esbirros de la misma línea ideológica que manejan), para hacer una suerte de show radial sectario, donde TODA la gente del pueblo que “casualmente” se comunica con la radio Panamericana, lo hace casi en exclusiva para hacer patente su airada protesta, expresar su desacuerdo e irreverentemente despotricar con gruesos adjetivos, contra la administración actual del gobierno del indio Evo Morales y su proceso de cambio.
Para qué siquiera vamos a hablar de su otro programa de fin de semana denominado “Dialogo en Panamericana”, Si se trata de un grosero y miserable espacio para denigrar y descalificar al gobierno actual, haciendo uso y abuso de malignos y tendenciosos comentarios que no conducen a nada. Por cierto, de “dialogo” no tiene NADA, ya que este espacio se asemeja más a un apestoso y hediondo cuchitril, donde los presentadores de la radio Panamericana (junto a sus invitados de la misma línea ideológica de neoliberales de la derecha) puedan acometer y defenestrar a cuanto incauto personero del oficialismo acepte participar en dicho espacio. Sinceramente considero estúpido, herrado e irracional la participación de los miembros del oficialismo en este tipo de espacios oligofrénicos, ya que llevan consigo como único fin, confrontar a un solo personero oficialista, contra una furibunda jauría de perros hambrientos y rabiosos quienes son sus ocasionales adversarios y detractores políticos de la derecha (incluido las propias hienas de la radio Panamericana, Juan José Hidalgo, Raúl Velásquez, etc.). El contenido y pauta de dicho programa es una burda e inefable farsa mediática montada para generar antagonismo contra los personeros mismos del oficialismo que deciden asistir a ese programa para ser vilmente vapuleados. Pero también más que todo, este espacio radial es usado astutamente para descalificar a todo el proceso de cambio que los funcionarios del oficialismo y el gobierno nacional impulsan. Como ya dijimos este espacio es hábil y sagazmente maquinado por los estólidos locutores de la radio Panamericana, quienes solo están buscando constantemente hacer “pisar el palito” a sus interlocutores, para devaluar y socavar su gestión y hacerles una implacable oposición hostil a su desempeño, función y perfil político.
El programa “Confidencias” es otro bodrio de poca monta que se dice ser de “humor político”, pero que en la realidad de los hechos, no tiene NADA de humor, tan solo es un triste espacio más para mostrar a los oficialistas (incluido la figura del presidente, vicepresidente, ministros, etc.) como a unos pobres imbéciles, peleles, bobalicones, corruptos e ineficientes (si se fijan bien, astutamente no se hace lo propio con los que conforman la oposición de la derecha neoliberal radical).
Miguel Dueri en su corto espacio de fin de semana en el programa “Siempre en domingo” trata de aparecer como un pobre viejito “achachi” (vejestorio), totalmente inofensivo, que tiene una opinión desinteresada y funge como un “insigne patricio” e idóneo “apolítico”, pero que en la realidad de los hechos, este infeliz sátrapa, es un ser abominable y artero hipócrita, que siempre furtivamente está urdiendo planes siniestros contra el país, haciendo correr rumores adversos para sofocar la mente de la gente. Es un individuo que se la pasa haciendo patente su constante anuencia a todas las imposiciones de los jerarcas logieros burgueses del oriente y sus supremos del imperialismo yanqui. Es un ser indigno, experto en mancillar la actual gestión del gobierno nacional con sus malignos y antojadizos comentarios apócrifos y su maquiavélico accionar. Su único fin y el de su radio Panamericana es sembrar el caos, el miedo y el desaliento en la gente, para generar anarquía, descontento e incertidumbre en la población nacional.
Lo que se ofrece en Panamericana es una abrumadora e inefable tiranía comunicacional, ya que al igual que muchos de los otros mercenarios mediáticos de los demás medios oligarcas (radio, TV y prensa), NO son LEALES, es gente hipócrita cuya lealtad pertenece y sirve ciegamente a poderes extranjeros fuera de la nación en contra de su propio país.
En definitiva yo creo que esta radio Panamericana al igual que muchos de los otros medios de la oligarquía y las transnacionales (UNITEL, PAT, RED UNO, ATB, CADENA A, Gigavisión, Megavisión, Bolivisión, etc.), ciertamente nos subestiman a todos los televidentes y radioescuchas, ya que nos creen unos soberanos IDIOTAS, a los cuales fácilmente pueden ideologizar y amodorrar con su perverso y constante manoseo mediático y su tiranía comunicacional.
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