En este momento hay dos visiones totalmente contrapuestas de como se debe forjar la Latinoamérica a futuro, mientras que hay un eje progresista que busca la unificación de la comunidad de naciones de toda la Latinoamérica, como UN SOLO ENTE poderoso que pueda contrapesar y equiparar las grandes asimetrías hemisféricas de riqueza, poder y desarrollo dentro del mundo global, hay otras visiones retrogradas y ultra conservadoras que mas bien se conforman o buscan perpetuar el sometimiento y sumisión de Latinoamérica a los poderes externos y foráneos.
El afán del imperialismo norteamericano es mantener a los pueblos atomizados en pequeñas naciones pobres, miserables y reprimidas sin destino ni futuro, hacerlos débiles, atrasados y dependientes de los poderes mundiales. Los que promueven y apoyan esta visión de Latinoamérica son las derechas neoliberales, las burguesías de cada pueblo porque es la única forma de que mantengan su dominio, categoría, privilegios y poder en sus respectivas naciones. Son también ellos los que se conforman con ser por siempre unos incondicionales lacayos súbditos “lameculos” de los poderes mundiales, traicionando a su propia gente, sometiéndolos y enajenando la riqueza de sus naciones en favor de las transnacionales que mueven las potencias mundiales.
Para nadie es desconocido que todas las burguesías y oligarquías de los pueblos latinoamericanos solo han servido para ser serviles fantoches incondicionales a los intereses foráneos transnacionales y capitalistas del imperio yanqui. Son ellos los que han consentido y permitido el libre saqueo, expoliación y depredación de la riqueza de nuestros pueblos, de sus recursos naturales y riquezas a favor del imperialismo transnacional que promueve el capitalismo norteamericano. Han permitido que su propia gente viva sumida en la absoluta miseria y postergación, mientras que los beneficiarios del atraso y la pobreza han sido solo ellos, recibiendo suculentas migajas para ensanchar sus bolsillos, ya que tienen comprada su conciencia por unos roñosos reales que les lanza el imperio, para que permitan el sometimiento y la enajenación de sus propios pueblos y sus riquezas a poderes extranjeros que maneja el imperialismo yanqui.
Hugo Chávez, el presidente venezolano desde que ha asumido la primera magistratura de su país ha ido paulatinamente luchando denodadamente por consolidar la soberanía e independencia de su pueblo, alentando y concientizando a los demás líderes progresistas de Latinoamérica, a hacer lo propio. Lo que ya hace mucho tiempo atrás, había venido repitiendo Fidel Castro desde Cuba, que es ir paulatinamente rompiendo las cadenas que nos atan y oprimen desde los poderes externos, para buscar en definitiva una real liberación e independencia total de nuestros pueblos y de toda Latinoamérica.
Lograr ello es pues es una tarea ciertamente muy difícil, debido a la implacable y férrea resistencia que proponen los grupos oligárquicos de poder en casi todos los pueblos de Latinoamérica, ya que ellos creen que deberíamos de ser por siempre países vasallos, miserables y reprimidos, sujetos a los caprichos e imposiciones de las potencias foráneas.
Las corrientes progresistas de Latinoamérica son las que cuentan con el apoyo mayoritario de las masas de sus naciones, pero también son los más aborrecidos por las oligarquías y burguesías de todos los pueblos, junto a sus amos imperialistas que manejan el poder mundial desde las grandes potencias. Ya para nadie es desconocido que EEUU por medio de su política, influencia capitalista y sobretodo de su arsenal bélico militar y artillería mediática, intenta confundir y desacreditar lo relacionado a las justas reivindicaciones y aspiraciones de los pueblos de Latinoamérica, para seguir sometiéndolos sistemáticamente y hacerlos dependientes. Entonces los auspiciadores y propulsores de las nuevas corrientes y tesis latinoamericanistas son constantemente contraatacados y hasta satanizados desde el imperio norteamericano, como también desde los frentes más reaccionarios y conservadores de las oligarquías y burguesías de cada pueblo latinoamericano, que son los aliados incondicionales del imperialismo yanqui.
EEUU tiene también a muchos de sus adeptos auspiciadores incrustados dentro de cada pueblo de Latinoamérica, operando como una suerte de infiltrados confidentes y colaboradores de la política capitalista que promueve el imperialismo yanqui, se desempeñan fungiendo como editorialistas, cronistas, periodistas, escribidores, mediáticos, curas, mercenarios, paramilitares, etc. Trabajando a cambio de suculento estipendio por mentirle a sus propios pueblos.
Respecto a nuestra realidad nacional, es realmente repugnante, patético y estúpido lo que hace la oligarquía criolla machaconamente por sus medios de comunicación (radio, TV y prensa), principalmente por sus medios televisivos (Unitel, Red Uno, Pat, Gigavisión, Megavisión, Cadena A, Activa TV, Sitel, etc.), donde ya de por sí, tienen cobertura preferencial todos los dirigentes opositores que integran los partidos políticos neoliberales de la derecha, quienes prácticamente han centrado su magro y mediocre discurso político opositor, tan solo maldiciendo y despachurrando mediáticamente la imagen del presidente venezolano Hugo Chávez Frias, tanto así que, prácticamente parecieran adolecer de una fijación u obsesión demencial con el “chavismo”, “los petrodólares”, “la injerencia chavista”, “el macaco mayor”, “la sumisión de Evo Morales”, etc., etc.
Es por esta razón que ya hablar de Hugo Chávez es para la oligarquía criolla y sus partidos políticos neoliberales (fracasados), poco menos que anatema y maldición. En realidad los politiqueros y partidos políticos neoliberales nacionales, son unos pobres energúmenos, ineptos y mediocres, que solo han visto como forma de hacer politiquería barata u oposición política frontal al gobierno del indio Evo Morales, atacando burda, alevosa, iracunda e incesantemente al presidente venezolano Hugo Chávez, que según ellos, es el origen y fuente de todos los males para el país y para la región, Esa es su magra e inútil propuesta y discurso político al país. Estúpidamente creen que eso es hacer política, sin siquiera tomarse el trabajo de ofrecer políticas serias de desarrollo para el país.
No se dan cuenta en absoluto que son ellos los que gobernaron durante toda la era de la mafiocracia neoliberal (25 años), conformando una mafiosa “junt'ucha” (mezcolanza) de partidos políticos neoliberales que defenestraron al país rifando las riquezas y subastando al país al mejor postor. No son capaces de admitir y aceptar que los verdaderos causantes del estado de cosas actual, es solo consecuencia de su propia ineptitud y chacota politiquera, pero sobre todo su ceguera mental mórbida.
Creo que no existe otra opción distinta para los pueblos latinoamericanos, sino la UNIFICACIÓN de todas las naciones, en una sola gran MANCOMUNIDAD DE NACIONES LATINOAMERICANAS que funcione como UN TODO. No es posible afrontar el destino de nuestros pueblos solos, cada cual por su lado, Démonos cuenta de una vez, que en el mundo todos los grandes ejes, bloques y potencias, más bien se están unificando para enfrentar los desafíos del futuro.
Cada pueblo de Latinoamérica por sí solo, no tiene ninguna posibilidad, fácilmente va a ser sometido y dominado, sistemáticamente por el poderío económico o militar de las grandes potencias mundiales, las naciones por sí solas van a terminar sometiendo a sus propios pueblos y consintiendo hasta ser intervenidos y violados en su propia soberanía.
.
