
La verdad sobre el TIPNIS y la carretera Cochabamba - Beni
La construcción de la carretera Cochabamba - Beni fue ideada y pensada desde mucho antes del nacimiento mismo de la república boliviana, Se la ideó en los albores de la colonia, allí cuando llegaron los primeros misioneros religiosos a la tierra de los Moxos, lo plantearon como un eje trascendental de vinculación geográfica entre las provincias de la sierra, la puna y el llano amazónico.
En más de 180 años de vida republicana, todos los gobiernos que han transitado por el poder político conduciendo los destinos del país, han postergado los anhelos de desarrollo y progreso de esta importante región del país, y a su vez, más bien han favorecido y generado las condiciones óptimas para que se enquiste una rancia oligarquía aristocrática hereditaria de carácter feudal en el oriente boliviano, que además tiene una onda visión parcelada y regionalizada del país, de modo tal, que el Occidente no esté vinculado con el Oriente, a no ser que la puerta de entrada y acceso sea hecha por el departamento de Santa Cruz.
Durante la dictadura del general Hugo Banzer Suárez (1971-1977) el país recibió ingentes cantidades de dinero del imperio yanqui (EEUU), para poder expoliar líbremente nuestros recursos naturales, sustentar al régimen militar instaurado, así como también, como un vil estipendio por permitirles la instalación de bases militares yanquis en nuestro territorio, que supuestamente irían a servir para instruir al ejercito boliviano y a la policía nacional, para combatir y aniquilar a los grupos contestatarios, revolucionarios e izquierdistas que se propagaban por toda Latinoamérica, Así nació el PLAN CÓNDOR.
Durante éste sangriento régimen dictatorial Banzerista se pudo haber construido la carretera Cochabamba – Beni, pero mas bien se priorizó e impulsó la construcción de una nueva carretera Cochabamba – Santa Cruz (pese a que ya había una carretera vieja), para favorecer a la oligarquía feudal cruceña de la cual era parte la misma dictadura Banzerista. Así se sometió y postergó una vez más los anhelos de desarrollo e integración del pueblo del Beni y también del departamento de Pando. La carretera Cochabamba – Beni era de similar importancia y necesidad, además de ser un anhelo postergando sistemáticamente por la oligarquía feudal del oriente y los masones cruceños, con el fin de adueñarse de todos los recursos naturales existentes en Beni y también en Pando, convirtiendo así a estos dos departamentos amazónicos en poco menos que en una extensión de sus propios latifundios, y sus pobladores rurales, en poco menos que esclavos de los potentados oligarcas cruceños y los grupos de poder del oriente.
Esta nauseabunda oligarquía feudal cruceña (Logias oligarcas, Masones, Comité cívico cruceño, nación camba, potentados latifundistas, empresarios neoliberales, separatistas, etc.) está llena de odio, maldad y envidia porque no quieren el desarrollo igualitario de los departamentos de Beni y Pando, porque consideran que estos deban permanecer aislados del país y funcionar como sus parcelas, latifundios o estancias, vale decir, sometidos a sus mezquinos intereses de casta oligarca feudal burgués, asentada principalmente en los sectores acaudalados de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (barrio de Equipetrol), que aún en pleno siglo XXI, creen que ellos son los amos y señores que deban decidir por la suerte y el destino de esos rezagados departamentos del oriente boliviano (Beni y Pando).
La oligarquía feudal, la derecha neoliberal y algunos jerarcas de la iglesia católica son una lacra muy poderosa en el oriente boliviano, es astuta y hábil porque poseen todos los principales e influyentes medios de comunicación (Radio, TV y prensa) a su entera disposición para atemorizar, tergiversar e inducir sus consignas sectarias a la población nacional y regional. Además también cuentan con todo el poder económico amasado fraudulentamente durante toda la historia republicana, la dictadura y el régimen de la mafiocracia neoliberal, para engañar, comprar conciencias, manipular y coaccionar a los más indefensos y desposeídos para ponerlos a luchar a su favor, en desmedro de su propio desarrollo, el futuro de sus hijos y nietos, y su propio destino.
La población indígena, campesina y rural del Beni ha sido condenada a vivir semi-esclavizada en una pobreza extrema, lacerante y de atraso constante dentro de su propio territorio, Claro ejemplo es el TIPNIS (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure), cuyos indigenas están encerrados y enclaustrados sin ninguna posibilidad de desarrollarse ni vincularse con nadie, mientras que sus carceleros son multimillonarios y son los que se han beneficiado y se benefician con el atraso, la ignorancia y el encierro injusto del aletargado y digno pueblo indígena del Beni.
Hoy en día después de mas de 185 años de espera, el progreso por fin puede llegar al Beni de la mano de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos, pero toda la oligarquía feudal del oriente, los grupos de poder fáctico, los sectores conservadores de la iglesia católica (junto a todos sus tentáculos y testaferros), los opositores y disidentes a Evo Morales se oponen rotundamente a este trascendental proyecto, porque no permiten que un indio pueda plasmar lo que ellos no pudieron ni quisieron hacer nunca. Lo mas grave es que se ha descubierto el latrocinio impune de los recursos naturales que existe dentro del territorio del TIPNIS, del cual se benefician algunos indios cipayos de la oligarquía feudal, quienes por recibir la migajas que les echan en cara sus patrones, son capaces de venderla hasta a su madre y postergar en el atraso y olvido a su propia gente, a sus propios hijos, privándoles del desarrollo, de su inclusión, vinculación e integración hacia todo el país.
En el territorio del Tipnis (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure), los comunarios rurales e indígenas viven en peores condiciones de miseria que en las tribus mas atrasadas y pobres del África, El analfabetismo y la mortandad infantil también son de las más altas de todo el continente.
.En más de 180 años de vida republicana, todos los gobiernos que han transitado por el poder político conduciendo los destinos del país, han postergado los anhelos de desarrollo y progreso de esta importante región del país, y a su vez, más bien han favorecido y generado las condiciones óptimas para que se enquiste una rancia oligarquía aristocrática hereditaria de carácter feudal en el oriente boliviano, que además tiene una onda visión parcelada y regionalizada del país, de modo tal, que el Occidente no esté vinculado con el Oriente, a no ser que la puerta de entrada y acceso sea hecha por el departamento de Santa Cruz.
Durante la dictadura del general Hugo Banzer Suárez (1971-1977) el país recibió ingentes cantidades de dinero del imperio yanqui (EEUU), para poder expoliar líbremente nuestros recursos naturales, sustentar al régimen militar instaurado, así como también, como un vil estipendio por permitirles la instalación de bases militares yanquis en nuestro territorio, que supuestamente irían a servir para instruir al ejercito boliviano y a la policía nacional, para combatir y aniquilar a los grupos contestatarios, revolucionarios e izquierdistas que se propagaban por toda Latinoamérica, Así nació el PLAN CÓNDOR.
Durante éste sangriento régimen dictatorial Banzerista se pudo haber construido la carretera Cochabamba – Beni, pero mas bien se priorizó e impulsó la construcción de una nueva carretera Cochabamba – Santa Cruz (pese a que ya había una carretera vieja), para favorecer a la oligarquía feudal cruceña de la cual era parte la misma dictadura Banzerista. Así se sometió y postergó una vez más los anhelos de desarrollo e integración del pueblo del Beni y también del departamento de Pando. La carretera Cochabamba – Beni era de similar importancia y necesidad, además de ser un anhelo postergando sistemáticamente por la oligarquía feudal del oriente y los masones cruceños, con el fin de adueñarse de todos los recursos naturales existentes en Beni y también en Pando, convirtiendo así a estos dos departamentos amazónicos en poco menos que en una extensión de sus propios latifundios, y sus pobladores rurales, en poco menos que esclavos de los potentados oligarcas cruceños y los grupos de poder del oriente.
Esta nauseabunda oligarquía feudal cruceña (Logias oligarcas, Masones, Comité cívico cruceño, nación camba, potentados latifundistas, empresarios neoliberales, separatistas, etc.) está llena de odio, maldad y envidia porque no quieren el desarrollo igualitario de los departamentos de Beni y Pando, porque consideran que estos deban permanecer aislados del país y funcionar como sus parcelas, latifundios o estancias, vale decir, sometidos a sus mezquinos intereses de casta oligarca feudal burgués, asentada principalmente en los sectores acaudalados de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (barrio de Equipetrol), que aún en pleno siglo XXI, creen que ellos son los amos y señores que deban decidir por la suerte y el destino de esos rezagados departamentos del oriente boliviano (Beni y Pando).
La oligarquía feudal, la derecha neoliberal y algunos jerarcas de la iglesia católica son una lacra muy poderosa en el oriente boliviano, es astuta y hábil porque poseen todos los principales e influyentes medios de comunicación (Radio, TV y prensa) a su entera disposición para atemorizar, tergiversar e inducir sus consignas sectarias a la población nacional y regional. Además también cuentan con todo el poder económico amasado fraudulentamente durante toda la historia republicana, la dictadura y el régimen de la mafiocracia neoliberal, para engañar, comprar conciencias, manipular y coaccionar a los más indefensos y desposeídos para ponerlos a luchar a su favor, en desmedro de su propio desarrollo, el futuro de sus hijos y nietos, y su propio destino.
La población indígena, campesina y rural del Beni ha sido condenada a vivir semi-esclavizada en una pobreza extrema, lacerante y de atraso constante dentro de su propio territorio, Claro ejemplo es el TIPNIS (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure), cuyos indigenas están encerrados y enclaustrados sin ninguna posibilidad de desarrollarse ni vincularse con nadie, mientras que sus carceleros son multimillonarios y son los que se han beneficiado y se benefician con el atraso, la ignorancia y el encierro injusto del aletargado y digno pueblo indígena del Beni.
Hoy en día después de mas de 185 años de espera, el progreso por fin puede llegar al Beni de la mano de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos, pero toda la oligarquía feudal del oriente, los grupos de poder fáctico, los sectores conservadores de la iglesia católica (junto a todos sus tentáculos y testaferros), los opositores y disidentes a Evo Morales se oponen rotundamente a este trascendental proyecto, porque no permiten que un indio pueda plasmar lo que ellos no pudieron ni quisieron hacer nunca. Lo mas grave es que se ha descubierto el latrocinio impune de los recursos naturales que existe dentro del territorio del TIPNIS, del cual se benefician algunos indios cipayos de la oligarquía feudal, quienes por recibir la migajas que les echan en cara sus patrones, son capaces de venderla hasta a su madre y postergar en el atraso y olvido a su propia gente, a sus propios hijos, privándoles del desarrollo, de su inclusión, vinculación e integración hacia todo el país.
En el territorio del Tipnis (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure), los comunarios rurales e indígenas viven en peores condiciones de miseria que en las tribus mas atrasadas y pobres del África, El analfabetismo y la mortandad infantil también son de las más altas de todo el continente.
.
.