martes, 2 de marzo de 2010

Terremoto en Chile, ante la soberbia e hipócrita inoperancia de sus autoridades nacionales y la bizarra exacerbación mediática chilena.


Terremoto en Chile, ante la soberbia e hipócrita inoperancia de sus autoridades nacionales y la bizarra exacerbación mediática chilena.

Como ya es bien sabido la magra e hipócrita televisión chilena siempre se caracteriza por vanagloriarse a sí misma de ser la más profesional y objetiva, cuando en realidad solo sirven para manipular y maquillar la información interna o externa como se les cante y dé la regalada gana a sus poderosos mandantes o propietarios de la oligarquía. La frívola, miope y mezquina televisión chilena también sirve para prodigarse al máximo en llevar adelante como “políticas de estado” el proyectar un fatuo afán de chauvinismo desmedido, para “emborrachar” a su propio pueblo común (las grandes mayorías), induciéndole una mentalidad patriotera fanática de autómatas que vivan en constante sumisión. Los mismos medios de comunicación (radio, TV, prensa) astutamente encubren quienes son sus verdaderos propietarios, que relación tienen con la política y los politiqueros, mientras más de tres cuartas partes de su población es tan pobre y tercermundista como cualquier otro país de Latinoamérica, ya que viven en la carencia absoluta y están sumidos en una condición de constante explotación. Es difícil aceptar y creer que tan solo un minúsculo segmento de su población vivan en condiciones de absoluta holgura y riqueza, ostentación, opulencia y derroche, cuyos fraternos además son multimillonarios de talla mundial. Todo Chile funciona según ésta obtusa lógica individualista y mentalidad retrograda, ya que las estructuras de la política económica de Chile están hechas a la medida de lo que pide ésta lacra de poderosos magnates oligarcas, que están obstinados en vender al extranjero la imagen de Chile como pueblo “modelo”, “desarrollado”, "seguro para la inversión" y “autosuficiente”, que no necesita ni siquiera de la caridad, ni la ayuda de nadie, cuando la realidad es otra, y es más fácil percibir fríamente esta situación, cuando se acontecen este tipo de desastres naturales de gran magnitud, como el devastador terremoto suscitado el pasado fin de semana. En realidad yo creo que en este tipo de situaciones, da lo mismo que el país sea Haití, Japón, México o Chile, porque ciertamente ningún país esta preparado para afrontar la real furia de la naturaleza.

En muchos de los reportajes y trabajos periodísticos realizados por la superchera televisión chilena, respecto a los países de Latinoamérica (principalmente los demás países andinos), siempre se manipula flagrantemente la odiosa maña o tendencia de pretender mostrar de todos ellos, lo más común de sus sociedades, lo más humilde y hasta lo procedente del populacho, para absurdamente contrastarlo con “lo chileno”, que por cierto, frívola y malintencionadamente, no lo muestran en su justa dimensión de igual forma, el equivalente o similar segmento de esa misma población humilde, ya que ellos siempre muestran como “lo chileno”, imágenes de sus sectores pudientes, barrios residenciales, suntuosos llenos de malls comerciales, con sus lujos y todas las comodidades y ostentaciones que pueda en ellos haber. Les gusta mostrar como prototipo del hombre y mujer chilena, a unos individuos con caracteres, facciones y rasgos foráneos, más o menos “europeizados”, cuando el común de la gente de la clase media y la mayoría chilena no es así, ni tiene esos rasgos, mas bien es heredera y poseedora de otros rasgos distintos que provienen de sus ancestros vernaculares araucanos y mapuches, que en el tiempo se han entremezclados con los conquistadores españoles y después con las posteriores migraciones foráneas. Por la televisión chilena se da muy poca cobertura a sus sectores populares y humildes de la clase media, ni qué decir de sus sectores pobres y excluidos, y peor aún, de sus indígenas mapuches, a quienes hasta pareciera que aborrecen y se averguenzan de tenerlos a ellos como compatriotas, porque no los tratan ni siquiera como a seres humanos.

A la hipócrita televisión chilena también solo le interesa regodearse mostrando las miserias y desgracias ajenas, para trivializar sus contextos, confundir y tergiversar la realidad, por cierto, en forma estúpida en cualesquiera de los diferentes hechos luctuosos que se acontecen en el mundo entero, siempre despliegan un frívolo contingente de sus frangolleros periodistas, “enviados especiales” y hasta en ocasiones su famosa “prensa de guerra”, cubriendo la noticia en eventuales contiendas bélicas o calamidades que azotan en los diferentes continentes. Lamentablemente ahora les tocó a ellos mismos el vivir en carne propia la verdadera desdicha y debieron hacerse cargo de hacer el seguimiento "periodístico" para mostrar sus propias miserias y desgracias, que en un principio tibiadamente mostraban por TVN, pero al final, no les quedó otra más que mostrar la situación en su justa dimensión, porque la prensa internacional ya estaba cubriendo la triste realidad de lo que había sucedido en este pueblo austral.

Pero ya de lleno en el asunto del tremendo terremoto y el posterior tsunami devastador, fue notoria la intención de TVN de Chile que durante todo el día sábado, débilmente mostró solo una magra cara del funesto desastre, entonces se ocupaban de mostrar los mínimos daños que habían sufrido los barrios más residenciales y acaudalados de Santiago, donde obviamente moran la gente rica y pudiente, evitando de todas maneras dar las informaciones crudas y reales de lo que había acontecido en las otras regiones más afectadas, que por supuesto eran más importantes como información, por la magnitud de los grandes destrozos que habían sufrido el grueso donde vive la clase media chilena. Allí también se habían suscitado los grandes daños que había sufrido la infraestructura pública y privada misma de ese país. Abiertamente se pretendía manipular la información para no mostrar ante la comunidad internacional una imagen lastimera, deprimente y real de lo que había sucedido en Chile. Fue que paulatinamente la población chilena misma, que aún tenía acceso al ciberespacio y al contacto con la prensa internacional, quienes fueron contrastando la información real, mostrando la verdadera cara de la calamidad que había sufrido el pueblo chileno promedio. La gente estaba desesperada intentando contactarse con sus familiares del interior y exterior del país y viceversa, para hacer conocer su verdad. En parte importante de Santiago, como en las demás regiones afectadas habían colapsado las casas, edificios, las vías camineras, los puentes, los servicios básicos, etc. y la gente estaba desesperada morando a la intemperie en las plazas y los parques, casi con solo lo que llevaba puesto encima. En algunas otras regiones la gente estaba totalmente exasperada, porque no tenían ni alimentos, ni agua para beber y no les quedaba otra opción más que atestarse hacia las fuentes de las plazas públicas para proveerse de ese líquido elemento de allí, del ornato público.

También se comprobó fehacientemente que las autoridades del gobierno de Chile en ese momento no estaban para nada en sintonía con el sentir pueblo verdadero (con las grandes mayorías), porque ellos desconocían de la real magnitud y consecuencias del tremendo desastre que había provocado el terremoto (con todas sus demás consecuencias) en la población chilena más vulnerable y expuesta, principalmente en las ciudades y pueblos que estaban cerca de la costa. Se vio a autoridades chilenas negligentes, tercas y retrogradas (Edmundo Pérez Yoma, Francisco Vidal, Mariano Fernández, etc.) adoptando una actitud por demás fuera de toda lógica, totalmente parcos, orgullosos, soberbios y mezquinos. Pérez Yoma el vegete ministro del interior, con aires de absoluta soberbia y autosuficiencia afirmó contundentemente ante los medios de comunicación, que éste problema del terremoto le correspondía encararlo solo a Chile, y a los chilenos, y que no necesitaban de la ayuda internacional, cuando en realidad la cantidad de gente victima fatal y afectada iba vertiginosa y exponencialmente en ascenso. Mucha de la gente afectada estaba desesperada porque no tenía ni agua para beber y menos aún, alimentos o medicinas, y para colmo, sus autoridades irresponsables, flagrantemente rechazaban la ayuda internacional.

Pasados casi las 30 horas del terremoto la desesperación hizo pánico en la población media, que se vio en la necesidad de tener que saquear los centros de abasto y supermercados, porque no les quedaba otra opción, muchos lo habían perdido TODO, entonces la necesidad los obligó a abastecerse por sí mismos, para por lo menos asegurar la comida de la familia en los difíciles días venideros, mientras la artillería mediática chilena afín a los empresarios, mostraba la situación desde otro punto de vista diferente, en el cual prácticamente se centraba en hacer ver la hipócrita indignación generalizada de la población, con el repudio ante estos hechos vandálicos, prácticamente casi instándole a las fuerzas de seguridad de la policía de carabineros a que se haga responsable del resguardo de estos centros, y pidiéndole al gobierno a que saque al ejercito y las fuerzas armadas para que den seguridad y “resguarden” estos negocios (como si ello fuera más importante que la vida misma de los chilenos). Los poderosos empresarios al ver afectados sus intereses, a través de sus voceros (los políticos), pedían a gritos a que la presidencia declare un “estado de sitio” en diferentes ciudades y regiones para evitar que los saqueos puedan ir en aumento.

En un país de tanta injusticia, donde la brecha entre ricos y pobres es tan abismal, Particularmente yo estoy de acuerdo con que en definitiva el pueblo chileno común (pobre), haya decidido levantarse, violentar, tomar y saquear los supermercados y negocios de abasto (de los ricos) donde habían alimentos, porque es de seguro que estos recintos solo se iban a convertir próximamente en centros de acaparamiento y especulación de los grandes magnates que les gusta jugar con el hambre del pueblo, mucho más cuando se suscitan este tipo de calamidades. Sin embargo, es algo patético pero también es obvio y común que en este tipo de situaciones también existan muchos pillos que se aprovechan de la situación y se ponen a robar de todo, artefactos electrónicos, radios, televisores, refrigeradores, etc. que nada tienen que ver con la supervivencia. Lo paradójico es que al final se consumó tal hecho, lo incomprensible es que hay registro fotográfico que muestra cierta instancia donde dos policías de carabineros de chile, llevan detenido a un hombre que se estaba robando una bolsa de pañales de bebé, cuando en otros lugares se robaban computadoras, electrodomésticos, plasmas, etc. y la policia de carabineros, bien gracias.... brillaba por su ausencia.

A 48 horas de terrible desastre y viendo que la tremenda situación de plano, ya se les escapaba de las manos, tornándose el panorama chileno en la anarquía misma, tardíamente la presidenta Michelle Bachelet y su gabinete de gobierno, quizás a regañadientes y hasta tragándose su propio orgullo, decidieron aceptar la ayuda y solidaridad internacional, seguro al darse cuenta de la imposibilidad de afrontar solos una tarea tan dificil como es el atender una desgracia tan grande, donde la triste realidad de la devastación había superado todas las expectativas y pronósticos más extremos (se contaban ya centenas de personas fallecidas y desaparecidas cuando apenas eran las primeras 48 horas del terremoto), donde la desolación era el común en la que se encontraban inmersos las grandes mayorías del pueblo chileno.

Creo que esta es una oportunidad para que el pueblo chileno deba reflexionar y darse cuenta de una vez por todas, que la situación real de su país no es la que a diario le pinta y vende la propia burguesía chilena mediante toda su artillería mediática (radio, TV y prensa). Chile es un país donde existe una abismal brecha entre ricos y pobres, donde los miembros de su burguesía se jactan de poseer miles de millones de dólares y se pavonean con ser exitosos en un país “seguro”, que recibe "inversiones extranjeras" y les da "seguridad jurídica", bla...bla...bla..., obviamente que esto les permite a la pequeña burguesía prosperar y lucrar con la enajenación de la riqueza y los bienes de su país, porque en realidad Chile es un Estado que está hecho a la medida de los mezquinos intereses de su oligarquía burguesa, mientras la gran mayoría del pueblo chileno, vive en la pobreza y el abandono, siendo insuflado y bombardeado a diario con ideas ultra nacionalistas, sentimientos y consignas patrioteras extremas, que los tienen obnubilados y adormecidos casi en condición de semi autómatas, que solo deban soportar y tolerar las grandes diferencias, asimetrías e injusticias sociales, por siempre, generaciones tras generaciones, sin ningún tipo de cambio para ellos. A los ricos oligarcas lo único que les interesa, es velar por sus propios intereses, el verdadero pueblo les importa NADA.

Mi solidaridad sincera para con todo el pueblo chileno común (los de a pie), para las grandes mayorías que solo viven dignamente de su sacrificado trabajo y ahora son los que más padecen y sufren luego de los embates feroces de la naturaleza. Mi solidaridad también para con todos los indígenas mapuches, que por cierto, ningún medio chileno o extranjero les dio la cobertura para que expresen su sentir, su palabra y su voz en estos momentos de tanta desolación y acongojamiento.

Espero en definitiva que este suceso devastador pueda hacer bajar del ficticio pedestal en el cual la fatua mentalidad chilena se ubicaba, gracias a la astuta artillería mediática oligarca, para ser capaces de ver la cruel realidad, de que al igual que los otros, se es nomás un país vulnerable, común y corriente del tercer mundo.
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3 comentarios:

German Urrutia dijo...

Se dieron cuenta cómo se manipula la noticia y la información real en TVN Chile..????, solo muestran la tragedia en forma parcial tratando de mostrar otra visión diferente a la realidad. Hay sectores pobres de Chile donde nadie ha aparecido a ayudarles ni siquiera con un vaso de agua, solo por ser los más pobres. Es acaso una maldición ser pobres en Chile.????. Uno no elige ser pobre cuando viene a este mundo. El gobierno de Chile y sus autoridades encubren la real tragedia del terremoto, con decir que ya han dejado hasta de contar sus muertos, para no proyectar ante la comunidad internacional, una imagen lastimera y patética de su país que también es un país atrasado y del tercer mundo. Las cifras que se manejan son totalmente parciales y nada creíbles. Eso si los medios chilenos se prodigan al máximo en no mostrar la tragedia real de lo que ha acontecido en Chile, de la misma forma frívola como lo hicieron sus enviados especiales cubriendo el terremoto en Haití, donde no les faltó escrúpulos para mostrar los muertos por doquier y encarárnoslos en la cara, haciendo alusión más o menos de que era un desastre en un pueblo pobre y miserable que no estaba preparado para afrontar un desastre de ese tipo, etc. Chile socapa la real tragedia para no salir mal parado de este fatídico trance.

Rafael dijo...

Esto ya es una real tragedia que supera toda la parcial y repetitiva propuesta mediática que generan los medios chilenos, donde es claro el afán de bajar el perfil a semejante desastre. No sé si habrá algún caso parecido en la historia de Chile en la que ocurre un fenómeno natural tan devastador como éste, justamente días previos cuando practicamente va a asumir el mando del país un nuevo mandatario, que en este caso es un empresario multimillonario de tendencia ultra derechista y neoliberal a ultranza, que tenía como plan de gobierno privatizar casi todo chile y la fija intención de subastar ese país al mejor postor, dentro una economía extrema y fiel de libre mercado. Y yo digo, no será esto una especie de castigo "divino" al pueblo chileno por haber elegido mal en las urnas..???, juzguen uds.

Andrea dijo...

Creo que habemos muchos Chilenos que nos damos cuenta de lo que ustedes plantean. Ahora bien, muchas imagenes que mostraron de Santiago no era precisamente de los màs acaudalos, por el contrario las personas damnificadas en Santiago por sus departamentos con daños estructurales son personas en general profesionales de clase media que debieron endeudarse con grandes crèditos hipotecarios para obtener su depto. los cuales quedaron en las precarias condiciones que ustedes creo debieron haber visto.
Para la mayorìa de los Chilenos ahora es recontruir nuestro paìs y con todos, ya sea Bolivianos, Peruanos, etc. todos lo sufrimos y merecemos volver a levantarmos y superar el tremendo trauma que esto nos dejo.